LINFOMA NO HODGKIN (LNH)
1. Introducción. La sangre y el sistema linfático
La sangre
Básicamente la sangre está formada por:
- Glóbulos rojos (eritrocitos)
Son células bicóncavas, sin núcleo y contienen hemoglobina (Hb).
La principal función de los eritrocitos es transportar la Hb que se una y lleva el oxígeno a los diferentes tejidos.

- Glóbulos blancos (leucocitos)
Los glóbulos blancos se clasifican en dos tipos principales: los granulocitos (también llamados leucocitos granulares o leucocitos polimorfonucleares) y los agranulocitos.
Existen tres tipos de granulocitos:
- Neutrófilos: que ingieren bacterias, hongos y células dañadas.
- Eosinófilos: que desempeñan una función en las respuestas alérgicas y de defensa contra las infecciones.
- Basófilos: cuya función fisiológica no está clara pero liberan histamina y otros mediadores implicados en la reacciones de hipersensibilidad aguda.
Los agranulocitos tienen un núcleo celular de gran tamaño y carecen de gránulos en su citoplasma. Son los siguientes:
- Linfocitos
- - Linfocitos B: producen y liberan proteínas especiales (anticuerpos) que se unen a los virus o bacterias que se introducen en el organismo.
- - Linfocitos T: atacan y eliminan directamente a los organismos extraños.
- Monocitos: precursores de los macrófafos localizados en los tejidos, que sólo están presentes en la sangre durante un breve periodo de tiempo.
Las plaquetas son células pequeñas, sin núcleo que desempeñan una función esencial en la hemostasis, la trombosis y la coagulación de la sangre.

Estas células están suspendidas en un fluido transparente de color paja llamado plasma que está formado por agua (90-92%) y sustancias disueltas, que incluyen, proteínas plasmáticas, sales inorgánicas, nutrientes, materiales de deshecho, hormonas y gases. El plasma constituye el 55% del volumen de la sangre, y las células corresponden al otro 45% restante. Esta relación recibe el nombre de hematocrito.
El proceso de formación de las células sanguíneas se denomina hematopoyesis y tiene lugar en la médula ósea, que es la única fuente de células sanguíneas durante la infancia y la vida adulta normal. Todas las células sanguíneas periféricas se derivan de células madre que pasan por diversos estadios de desarrollo antes de entran en la sangre.
Sistema linfático
El sistema linfático es una red compleja de órganos linfoides, ganglios linfáticos, conductos linfáticos, capilares linfáticos y vasos linfáticos dispersos por todo el cuerpo. Producen y transportan la linfa (fluido incoloro derivado de la sangre que circula en los vasos linfáticos del organismo) desde los tejidos hacia el sistema circulatorio.

El sistema linfático es un elemento principal del sistema inmunológico, el cual tiene la misión de defender al organismo de las agresiones externas. La célula principal del sistema linfático es el linfocito. Los principales órganos linfoides son áreas de producción y actividad de las células inmunitarias, y son la médula ósea y el timo en el adulto, y el hígado en el feto. Los órganos linfoides secundarios son sitios donde circulan las células inmunitarias y son el bazo y el sistema linfático con sus ganglios linfáticos y los tejidos linfoides asociados a las mucosas.
2. ¿Qué es el linfoma no Hodgkin?
El linfoma no Hodgkin (LNH) es un cáncer del sistema linfático que afecta a los linfocitos, en el cual se presenta un crecimiento incontrolado de linfocitos que a menudo forman bultos o tumores.
3. ¿Qué tipos de linfoma no Hodgkin existen?
Según la velocidad de propagación del linfoma, los LNH se clasifican en tres grupos:
- Linfoma indolente o de bajo grado de malignidad: de evolución y progresión lenta en el organismo. Puede cursar bastante tiempo sin signos ni síntomas de enfermedad. Suele cursar con períodos de remisiones y recaídas. Un ejemplo sería el linfoma folicular.
- Linfoma agresivo o grado intermedio de malignidad: de rápida progresión en el organismo y que hay que tratarlos de forma rápida y agresiva, alcanzando la remisión e incluso la curación con más facilidad que los indolentes. Un ejemplo sería el linfoma difuso de células grande B.
- Linfoma muy agresivo o de alto grado de malignidad: de agresiva propagación invadiendo incluso el Sistema Nervioso Central. Un ejemplo sería el linfoma de Burkitt.
Además, los LNH se pueden dividir en 2 grandes grupos según qué tipo de linfocitos se encuentren afectados:
- LNH tipo B: cuando los linfocitos afectados son los de tipo B. A su vez se subdividen en 20 subtipos. Por ejemplo, el linfoma difuso de células grande, el linfoma folicular, el linfoma de Burkitt, entre otros.
- LNH tipo T: cuando los linfocitos afectados son los de tipo T. Éstos se dividen 16 subtipos, por ejemplo, el linfoma T periférico y el linfoma cutáneo.
De todas maneras existen muchos tipos de LNH y además cada vez se van descubriendo nuevos hallazgos característicos de cada uno de ellos que los hace diferentes unos de otros, es por ello que las clasificaciones existentes se van quedando cada vez más incompletas o antiguas.
Existe una clasificación llamada la Clasificación Revisada Europeo-Americana de los Linfomas (REAL), actualizada por expertos patólogos europeos y norteamericanos, que reconoce tres categorías basándose en la morfología y la estirpe celular: neoplasia de células B, neoplasias de células T y células NK y el linfoma de Hodgkin.
4. ¿El linfoma no Hodgkin es un tumor muy frecuente?
Los linfomas son una de las enfermedades cuya incidencia ha aumentad más en los últimos años. En general, la incidencia de linfomas aumenta en un 3-7% anualmente y cada año se diagnostican alrededor de 6.000 nuevos casos en España. La frecuencia de diagnóstico de los LNH es cada vez mayor, aunque no se sabe porqué. Según los especialistas, el aumento de la expectativa de vida y el consiguiente envejecimiento de la población han contribuido a que cada año aumente notablemente el número de nuevos diagnósticos. En adultos, aproximadamente el 85% de los LNH tienen su origen en los linfocitos B.
5. ¿A quién puede afectar un linfoma no Hodgkin?
Un linfoma puede afectar a cualquier persona y aparecer a cualquier edad, aunque dependiendo del tipo hay algunas edades en las que el riesgo es mayor. Los pacientes diagnosticados por primera vez de LNH son, frecuentemente, adultos de edad avanzada con una media de edad de 65 años. El hecho de que los linfomas afecten sobre todo a personas de edad avanzada marca numerosos aspectos del seguimiento médico del paciente, ya que a esta edad no sólo es más común encontrarse con un linfoma, sino que además se trata de pacientes más delicados, porque suelen presentar patologías asociadas que exigen un tratamiento global.